solución: rh.genai

Chatbot para Recursos Humanos y Consultas Internas

Un chatbot para recursos humanos responde las preguntas que tu equipo contesta todas las semanas: días de vacaciones disponibles, fechas de nómina, aguinaldo, prima vacacional, comprobantes y políticas de home office. Responde desde tus políticas oficiales, cita la fuente para que el empleado verifique, y pasa a una persona cuando el tema lo requiere.

Respuesta directa

Un chatbot para recursos humanos es un asistente interno que responde consultas de empleados usando como fuente los documentos oficiales de la empresa: políticas de vacaciones, manuales de prestaciones, calendarios de nómina y procesos de onboarding. Cada respuesta cita su fuente, así el empleado confirma de dónde salió y RH deja de ser el intermediario de información que ya está escrita.

No reemplaza al equipo de RH. Absorbe las preguntas repetitivas y las solicitudes con proceso definido, y escala a una persona los temas sensibles con el contexto completo de la conversación. En Marduk Labs lo construimos como un piloto de alcance fijo de 2 a 6 semanas, partiendo de los documentos y exportaciones que ya tienes, con revisiones de avance semanales.

2-6 sem

Piloto de alcance fijo

100%

Código y datos de tu propiedad

Semanal

Revisiones de avance contigo

CDMX

Equipo en Ciudad de México

01 / El problema

Preguntas frecuentes de empleados: las mismas dudas cada semana

Si trabajas en recursos humanos conoces la lista: ¿cuántos días de vacaciones me quedan?, ¿cuándo cae la nómina?, ¿cómo pido mi constancia de trabajo?, ¿cuánto me toca de aguinaldo?, ¿cómo funciona la prima vacacional?, ¿puedo pedir un día económico?, ¿qué cubre el seguro de gastos médicos?, ¿cuál es la política de home office? Cada pregunta es legítima. El problema es que la respuesta ya existe en un documento y alguien de RH la vuelve a escribir a mano.

Haz la cuenta con tus números. Si tu equipo recibe 40 preguntas repetitivas a la semana y cada una toma 6 minutos entre leer el mensaje, buscar la política, redactar la respuesta y dar seguimiento, son 4 horas semanales. En un año laboral son cerca de 200 horas de una persona de RH dedicadas a copiar información que ya está publicada. Si el equipo son tres personas y la carga se reparte, el costo se multiplica y nadie lo registra porque se diluye en el día a día.

El costo real no es solo el tiempo. Mientras RH responde comprobantes y fechas de pago, se atrasan las contrataciones, el seguimiento a la rotación y los programas de retención. Y el empleado que pregunta a las 7 de la noche espera hasta el día siguiente una respuesta que pudo tener en diez segundos.

02 / Qué hace

Búsqueda de políticas internas con respuestas citadas

El asistente responde desde tus políticas oficiales y nada más. Cuando un empleado pregunta por sus vacaciones, la respuesta cita el apartado exacto del documento donde está la regla, con la versión vigente. Esto resuelve el problema clásico del pasillo: la persona que pregunta a tres compañeros y recibe tres respuestas distintas. Con la cita, el empleado verifica y RH deja de arbitrar interpretaciones.

Consultas de políticas

Vacaciones, aguinaldo, prima vacacional, días económicos, home office, horarios, comedor y prestaciones, respondidas con cita al documento oficial vigente.

Onboarding guiado

El nuevo ingreso pregunta qué sigue: documentos pendientes, altas, accesos, capacitaciones de la primera semana y temas como la NOM-035. El asistente lo guía paso a paso.

Solicitudes con proceso definido

Constancias, comprobantes, cambios de datos y permisos: el asistente explica requisitos, plazos y a dónde enviar la solicitud, sin que RH repita el instructivo.

En el onboarding el efecto es inmediato. La primera semana de un empleado nuevo genera decenas de preguntas que nadie documentó como proceso, y todas interrumpen a alguien: desde cómo pedir un día económico hasta qué es la NOM-035 de la STPS y dónde se contestan sus cuestionarios. Hemos visto que el volumen de consultas de ingresos recientes concentra una parte importante de la carga de RH en empresas con rotación alta; ahí el asistente se paga solo.

03 / Permisos

Respuestas distintas según quién pregunta

En muchas empresas las políticas no son iguales para todos. Los días de vacaciones pueden cambiar por antigüedad, las prestaciones por tipo de contrato, y los horarios o el esquema de home office por sitio o planta. El asistente respeta esa lógica: responde según el rol, el sitio o el tipo de contrato de quien pregunta, con control de acceso sobre qué documentos puede usar para cada respuesta.

Igual de importante es lo que no responde. Los salarios de otras personas, los casos disciplinarios abiertos, las quejas entre compañeros y cualquier tema personal de otro empleado quedan fuera de alcance por diseño. Cuando alguien pregunta algo de esa categoría, el asistente lo dice con claridad y ofrece el canal correcto con una persona de RH. Estas reglas se definen contigo antes del piloto y se prueban con casos reales antes de abrir el acceso a todos.

04 / Privacidad

Alcance explícito: soporte a empleados, nada más

Este asistente hace una cosa: soporte a empleados sobre políticas, prestaciones y procesos internos. No filtra candidatos, no evalúa desempeño, no toma decisiones de contratación, promoción o elegibilidad sobre ninguna persona. Si buscas automatizar selección de personal, este no es el producto y te lo decimos desde la primera llamada.

Los datos personales que toca el sistema se manejan con control de acceso: cada empleado ve lo que le corresponde y las conversaciones quedan bajo las reglas de retención que tú definas. El código y los datos son de tu propiedad desde el primer día, y el sistema opera dentro de la infraestructura y los permisos que tu equipo apruebe.

05 / Escalamiento

Cuando el tema es sensible, pasa a una persona

Hay preguntas que ningún bot debe contestar: un tema de salud, un conflicto con un jefe directo, una aclaración de nómina con dinero de por medio. El asistente detecta estos casos por el tema o porque su confianza en la respuesta es baja, y transfiere la conversación a una persona de RH con el historial completo. El empleado no repite nada; quien recibe el caso ya sabe qué se preguntó, qué se respondió y qué falta.

Esta transferencia con contexto es lo que separa un asistente útil de un buzón con respuestas automáticas. En la operación diaria revisamos contigo los casos escalados: cada uno es una señal de una política poco clara o de un tema que necesita un proceso nuevo.

06 / Contenido al día

Cambia la política, cambia la respuesta

El punto donde mueren la mayoría de los bots internos es el mantenimiento. Aquí no hay flujos que reprogramar a mano: el asistente responde desde los documentos fuente, así que cuando cambia una política se actualiza el documento y las respuestas siguen la versión vigente. Si la empresa ajusta el esquema de home office o el calendario de nómina del próximo año, no hay desarrollo de por medio.

Eso sí, alguien tiene que ser dueño del contenido. En cada proyecto definimos una persona del lado de RH responsable de mantener las fuentes oficiales y de aprobar los cambios. Es un trabajo de minutos por semana, pero sin ese dueño el contenido envejece y la confianza de los empleados se pierde. Lo vemos en la revisión semanal de avances y lo dejamos acordado por escrito.

07 / Medición

Cómo sabes que funciona

Medimos el asistente con números operativos, no con impresiones. La primera métrica es el porcentaje de preguntas resueltas sin abrir un ticket ni interrumpir a una persona de RH. La segunda es el tiempo de respuesta: de horas o días por correo a segundos. La tercera es menos obvia y vale más: los temas más preguntados son un mapa de tus políticas poco claras. Si cientos de personas preguntan lo mismo, el problema está en el documento, no en los empleados.

Durante el piloto fijamos una línea base con tu volumen actual de consultas y comparamos contra ella en las revisiones semanales. Si el asistente no mueve esas cifras, no escalamos, y te quedas con los datos para decidir. El mismo patrón de medición aplicamos en canales externos, como el chatbot para ecommerce, donde la métrica de fondo es idéntica: conversaciones resueltas sin intervención humana.

08 / Límites honestos

Cuándo un chatbot de RH no vale la pena

Una empresa de 30 personas donde RH recibe cinco preguntas a la semana no necesita este sistema. Con ese volumen, una página de preguntas frecuentes bien escrita y un canal claro de contacto resuelven el problema por una fracción del costo. Te lo diremos así si ese es tu caso.

El proyecto se paga cuando hay escala: plantillas de varios cientos de empleados, rotación alta que genera onboarding constante, varios sitios o plantas con políticas distintas, o un equipo de RH que dedica una parte visible de su semana a responder lo mismo. Si dudas, empieza por medir dos semanas de consultas. Ese dato, más nuestra guía de precios de chatbots, te da todo lo necesario para decidir si un piloto tiene sentido.

09 / Proceso

De tus políticas a un piloto funcionando

01

Descubrimiento con tus políticas

Revisamos tus políticas, manuales y preguntas frecuentes reales. Definimos alcance, temas fuera de límite, fuentes oficiales y criterios de éxito por escrito.

02

Piloto con un grupo de empleados

En 2 a 6 semanas un grupo acotado de empleados usa el asistente con preguntas de verdad. Evaluamos respuestas contra lo que tu equipo de RH validó.

03

Permisos e integraciones

Configuramos respuestas por rol, sitio y tipo de contrato, y conectamos los sistemas que hagan falta: directorio de empleados, tickets o intranet.

04

Operación

El asistente abre a toda la plantilla con monitoreo y evaluación continua. Lo operamos bajo suscripción, con revisiones y ajustes cuando cambian tus políticas.

Empezamos con lo que ya tienes: exportaciones de tus sistemas, PDFs de políticas y la lista de preguntas que tu equipo recibe hoy. No necesitas ordenar nada antes de escribirnos. Si quieres ver el detalle de cómo construimos este tipo de asistentes, revisa nuestro servicio de desarrollo de chatbots.

Preguntas frecuentes

Respuestas claras antes de hablar con ventas.

Prueba el asistente con tus propias políticas.

Cuéntanos cuántos empleados tienes y qué preguntas recibe tu equipo cada semana. Respondemos con una propuesta de piloto acotada: alcance, plazos, criterios de éxito y qué necesitamos para empezar.